¿Qué hacer en el día malo?, es una pregunta que tal vez no nos hacemos a menudo pero que es necesaria. La cultura popular nos ha enseñado a evitar la realidad y a refugiarnos en un mundo de fantasía.

Todos anhelamos días buenos, pero ¿Qué sucede cuando no sale el sol, cuando llega una enfermedad, una separación, un accidente?, ¿Qué hacemos cuando llega el día malo?

¿QUÉ HACER EN EL DÍA MALO?

“Por lo tanto, pónganse todas las piezas de la armadura de Dios para poder resistir al enemigo en el tiempo del mal. Así, después de la batalla, todavía seguirán de pie, firmes.Efesios 6:13

La Palabra de Dios nos da la pauta de cómo responder en el día malo. Tenemos a nuestro alcance una estrategia de salida o plan de evacuación tal y como tienen las grandes ciudades que enfrentan huracanes y tornados.

La estrategia para sobrevivir los momentos críticos

La Biblia también nos da la estrategia clave para sobrevivir los momentos críticos en la vida y saber qué hacer en el día malo.

La armadura de Dios según describe el apóstol Pablo será la clave para el éxito. Nuestra estrategia de supervivencia.

“Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.Efesios 6:14-18

Entonces, la repuesta bíblica a qué hacer en el día malo, es:

  • ¿Qué harán usted y su familia? Se mantendrán firmes, ceñidos en la verdad de Dios. Su conocimiento de quién es Él: un Dios bueno, y protector.
  • ¿Qué debe tener en mano? El evangelio de la paz y el escudo de la fe.
  • ¿Qué debe llevar? El yelmo de la salvación y la Palabra de Dios.
  • ¿A dónde ir? A Dios en oración con perseverancia y súplica.

Ya sabes qué hacer en el día malo, vístete con la armadura de Dios. Confía en Él, Su carácter y Sus promesas. Él nunca te dejará ni te abandonará.