Es difícil obtener paz cuando las circunstancias son difíciles, enfrentamos alguna crisis o situación dolorosa. Nos cuesta conservar la tranquilidad y ser pacientes con el proceso. ¿Qué hacer en esos momentos?
VUELVE A DIOS PARA OBTENER PAZ
Muchas veces desviamos nuestra mirada de Dios y nos concentramos en el problema. Le damos mucha importancia a la situación difícil y nos olvidamos del Señor Todopoderoso. Entonces, la inseguridad, el miedo, la preocupación empiezan a apoderarse de nosotros y, sin darnos cuenta, ya estamos lejos de Dios.
“Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz; Y por ello te vendrá bien.” Job 22:21
«Vuelve a Dios», es un gran consejo que encontramos en las escrituras para tener paz, no hay otro lugar que sea Dios, donde puedas encontrar la tranquilidad que necesitas. Su presencia es el remedio para combatir la falta de paz. El apóstol Pablo dijo que, para experimentar la paz de Dios, necesitamos acercarnos y hablar con Él (Filipenses 4:6-7).
ÉL ES TU PADRE
El Señor es consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de Paz y no hay nada que esté fuera de su control. El Salmos 46:1, dice: «Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad.»
Por lo tanto, no dejes que los problemas te alejen de Dios, al contrario, acércate y cuéntale cómo te sientes. Él está ahí presente para ayudarte y fortalecerte, incluso cuando los problemas aumenten o empeoren. Recuerda que Él es tu Padre.








