No siempre es fácil tener dominio propio y cuando las circunstancias son adversas aprender a controlar nuestras reacciones puede ser una tarea difícil, pero no imposible.

CUIDA TUS REACCIONES EN LAS DIFERENTES SITUACIÓN QUE SE TE PRESENTAN

Muchas veces permitimos que el enojo, la frustración o la rabia dominen nuestras emociones y no controlamos nuestras reacciones.

Lo peligroso de eso es que podemos decir o hacer cosas que lastimen a otros, cosas innecesarias o exageradas al calor de las emociones y las consecuencias de nuestros actos y palabras, no siempre pueden solucionarse fácilmente por mucho que nos arrepintamos, ¿te ha pasado?

El Apóstol Pablo, en la carta a los Colosenses, en el capítulo 3 les habla acerca de la vida nueva con Cristo:

Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros.  Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía.  Colosenses 3:12-14 

No permitas que tus emociones te gobiernen, pídele a Dios que te ayude a tener dominio propio y a actuar de manera que aún en los pequeños detalles del día a día la gente pueda ver algo diferente en nosotros.