Las personas a nuestro alrededor, como nuestra familia y amigos, pueden llegar a conocernos de alguna forma, pero hay ciertos aspectos que nadie más que Dios conoce. Él tiene pleno conocimiento de nuestra vida y no hay nada que le sea oculto.
Siendo como somos, nos ama y está interesado en nuestra vida, en salvarnos, ayudarnos, en enseñarnos y protegernos. Dios no se rinde ni nos desecha, sino que va entretejiendo situaciones y circunstancias que nos van demostrando su incondicional amor y dedicación.
A pesar de que los padres conocen mejor de sus hijos, hay detalles que Dios, como Padre, conoce con más precisión, como el número de cabellos que tenemos y los pensamientos que divagan en nuestra mente.
Pero aun los cabellos de la cabeza de ustedes están todos contados. No teman; más valen ustedes que muchos pajaritos. Lucas 12:7 (RVR 1960)
Nuestro Padre no solo conoce aspectos físicos, sino también los más profundos, como nuestros pensamientos e intenciones y, sin embargo, pese a que no seamos perfectos, Él nos ama.
Oh Señor, tú me has escudriñado y conocido.Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; desde lejos comprendes mis pensamientos. Tú escudriñas mi senda y mi descanso, y conoces bien todos mis caminos. Aun antes de que haya palabra en mi boca, he aquí, oh Señor, tú ya la sabes toda. Salmo 139:1-4 (RVR 1960)
DIOS TE CONOCE Y TE AMA
Cada circunstancia que nos toca vivir, Dios la usa para demostrar su amor y su fidelidad. Él te conoce y te ama, pero su amor no es ciego, ni caprichoso, es más bien un amor inagotable y sabio.
Tu vida en Sus manos está siendo moldeada, quitando las asperezas y además cumpliendo planes y propósitos que tiene para ti.
Cuando estés a punto de rendirte recuerda que Dios tiene planes de bien para tu vida.
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Jeremías 29:11 (RVR 1960)