Siendo que la confianza es la esperanza firme que se tiene en alguien o en algo, te hago esa pregunta: ¿en qué confías tú? Nos cuesta confiar cuando nos han mentido, nos han traicionado o nos han herido, pero debemos tener claro que en Dios definitivamente podemos confiar.

Estos confían en carros, y aquellos en caballos; Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. Salmos 20:7 (RVR 1960)

La confianza se basa en creer y tener seguridad. Eso necesitamos para estar con Dios, creer en Su gracia, en Su poder, Su presencia y Sus respuestas. Cuando sabemos que Dios está con nosotros, debemos tener confianza en que todo nos saldrá bien.

No digo que no tendremos problemas. La vida nos presenta diversos problemas a todos. Pero estamos con el respaldo de nuestro Dios quien jamás nos abandona; Él nos apoya, nos  fortalece  y nos capacita para salir de esas pruebas.

Es Dios quien nos capacita, junto con ustedes, para estar firmes por Cristo. Él nos comisionóy nos identificó como suyos al poner al Espíritu Santo en nuestro corazón como un anticipo que garantiza todo lo que él nos prometió. 2 Corintios 1:21-22 

NECESITAMOS REVISAR SI ESTAMOS CONFIANDO EN DIOS

Necesitamos revisarnos a diario y pedir a Dios que nos examine porque fácilmente nos podemos distraer y perder los buenos hábitos como leer la Biblia a diario, comunicarnos frecuentemente con Dios, aunque sea mentalmente durante el día. Es necesario estar pendientes.

Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna. Salmos 139:23-24 

De la misma manera como estás pendiente de si a tu auto le falta gasolina, o si en tu cocina falta el arroz, el aceite. De esa misma manera es importante estar pendiente de si te estás alejando de Dios, de si tu tiempo para Él ha disminuido, o si estás demasiado distraído con tareas interminables que te has impuesto.

Que no falte nunca en tu día, tiempo para Dios. Conociéndolo mejor, podrás confiar mucho más en Él y vivirás con paz. Con Su paz, esa paz que sobrepasa entendimiento. Cuando tenemos amistades, si las descuidamos se pueden perder. No descuides a Dios. Haz un hábito comenzar el día dándole gracias y conversando con Él.