Existen muchas circunstancias que, a nuestro parecer, ya no tienen solución pero para Dios nada es imposible. Él puede cambiar situaciones de manera que no nos imaginamos, por ello ante lo que estemos pasando no perdamos la fe.

Cuando para ti ya no hay solución, para Dios nada es imposible.

Puede que estés atravesando una enfermedad, escasez económica, crisis familiar, incredulidad de uno de tus seres queridos, o alguna otra contrariedad. Quizás hiciste todo lo que está en tus manos y no viste cambios, pero no te rindas porque cuando todo parece haber acabado ¡Hay esperanza porque para Dios nada es imposible!

Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto.
Isaías 51:3 (RVR1960).

Dios tiene sus tiempos y sus formas de obrar, la manera en que responde a nuestras necesidades es muy diferente a lo que esperamos e imaginamos. Por ello, mantén tu fe en quién es el Señor y no dejes que los problemas nublen tu vista.

Aguarda confiando en quién has creído

Si Dios es tu Señor, entonces debes conocerlo a diario porque así la confianza que tengas en lo que él hará no se desvanecerá; en cambio, si no alimentas tu fe, fácilmente la esperanza se disipará.

Recuerda que para Dios nada es imposible y que él no te ha abandonado, al contrario está contigo en todo tiempo, sea bueno o malo, su presencia te dará la fortaleza que necesitas para atravesar por el desierto que recorres.

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.
Josué 1:5 (RVR 1960).