¿Sabes cómo se alcanzan los sueños? Para responder esta pregunta es importante que estudies la historia de José. Es una historia maravillosa, llena de enseñanzas, y nos ayuda a ver cómo se alcanzan esos sueños.

José no solo tenía sueños, Dios le dio el talento de interpretarlos. Pero de su historia aprendemos que él fue retado una y otra vez. De la misma manera, nosotros podemos tener obstáculos en nuestros sueños, pero eso debe hacer que acudamos más a Dios.

A veces podemos ser nosotros mismos quienes nos oponemos al sueño que tenemos, puede ser por temor o inseguridad. En ese caso debemos pedirle a Dios que nos revise y nos deje saber si estamos nosotros poniendo impedimentos a nuestros sueños sin quererlo.

Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.
Salmos 136:23-24 (RVR1960)

La paciencia y esperar el tiempo de Dios son primordiales

No debemos ponernos negativos pensando que no lo hemos logrado. Enfocarnos en el tiempo y en lo que no tenemos o no hemos logrado no lleva a nada bueno. Quejarnos porque las cosas no pasan cuando lo deseamos tampoco ayuda. Tenemos que recordar que el tiempo para Dios es muy distinto que para nosotros. Pongamos nuestros sueños en Sus manos, pero agradeciendo porque ya nos los va a hacer realidad. ¡Dios siempre nos ayuda a alcanzar nuestros sueños!