Aunque presenciemos circunstancias en las que nos parece que los malvados están mejor, debemos tener la seguridad de que Dios es el que manda. Muchas veces nos sentimos abatidos porque creemos que los que han procedido de mala manera se han salido con la suya y nosotros, comportándonos correctamente, tenemos dificultades.

Para comenzar, no es bueno compararse, y mucho menos con personas que no proceden correctamente. Nosotros sabemos que Dios todo lo ve y es justo. Su justicia se hará cargo de quienes no se comporten de buena manera. Y ellos en algún momento verán que al final, Dios es el que manda.

Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
1 Juan 4:4 (RVR 1960)

Aun cuando parezca que satanás ha ganado, ha perdido. Cuando hemos pasado por momentos de dificultades, es posible que Dios las haya permitido para fortalecernos. Pues con cada prueba nos hacemos más fuertes; por eso podemos estar seguros de que Dios es el que manda.

Dios nos da una salida de las tentaciones o pruebas

Dios siempre está ahí si le pedimos ayuda. Él no se impone, sino que es tan amoroso que nunca deja de respondernos y ayudarnos. Si le buscamos, si reconocemos Su amor y Su omnipresencia, sentiremos siempre que nos dará la solución.

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
1 Corintios 10:13 (RVR 1960)

Debemos estar totalmente convencidos, tener la certeza de que Dios es el que manda. Por encima de las circunstancias que presenciemos de las cosas que veamos, Dios está en control y siempre estará ahí para quienes creemos en él.