Normalmente pensamos de forma negativa en las armas porque son sinónimo de destrucción, muerte y dolor; ¿pero alguna vez pensaste que hay un arma que puede destruir y dar esperanza al mismo tiempo?

Tres armas diferentes

Una misionera temporal daba un informe  sobre su experiencia en el extranjero al entrar en un país comunista donde fue interrogada con las siguientes palabras:

– ¿Lleva usted algún arma de fuego, drogas o Biblias?

¡Qué combinación más heterogénea en su significado literal, aunque en un significado  figurado puede tener  el mismo valor! Las armas de fuego son destructoras y pueden matar el cuerpo; las drogas pueden alterar la mente; la Biblia puede exponer y destruir todo lo que es falso, pero puede enriquecer la vida e inyectar esperanza y liberar el espíritu humano.

No es de asombrarse que un gobierno ateo tema su poder y la clasifique con las armas de fuego y las drogas.

Un arma que puede destruir y dar esperanza al mismo tiempo

La Biblia no es un libro más, es la Palabra de Dios presentada a la humanidad y su poder es inmenso:

Pues la palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra entre el alma y el espíritu, entre la articulación y la médula del hueso. Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos.
Hebreos 4:12 (NTV)

Solamente necesitas disponer tu corazón y tiempo para estudiarla y meditarla, verás cómo tu vida se transforma.

La Biblia, un arma sin igual

Normalmente las armas destruyen, pero la Biblia es muy diferente, es un arma sin igual porque no sólo destruye lo que está mal en nosotros, sino que nos guía, nos da esperanza y aliento cuando atravesamos tiempos de dificultad.

La Palabra de Dios está al alcance de todos y es tan poderosa como para destruir lo que está mal en nosotros pero al mismo tiempo contiene palabras de vida que todos necesitamos; es por eso que te animamos a que puedas estudiarla, meditarla y aferrarte a sus promesas.